Nuestra pedagogía
Cuentos que ayudan a crecer
La imaginación es el medio, no el fin. Cada cuento de ImagiLab trabaja una situación real de la vida del niño y lo hace con el lenguaje y el ritmo de su edad.
Cinco temáticas vitales
Cada cuento parte de una situación que el niño vive o puede vivir. La familia elige la temática y el cuento la trabaja sin sermones:
Rutinas y autonomía
Ir a dormir, vestirse solo, ordenar, los primeros «lo hago yo».
Miedos y emociones
La oscuridad, la rabia, la tristeza, los nervios antes de algo nuevo.
Amigos y mundo social
Hacer amigos, compartir, discutir y hacer las paces, sentirse fuera.
Cambios familiares
Un hermano nuevo, una mudanza, un cambio de colegio, una separación.
Hábitos saludables
Comer, moverse, descansar y cuidarse.
Y para que la historia enganche, la familia también elige el mundo donde pasa: el espacio, la magia, los animales, una academia de superhéroes o las aventuras de cada día.
Un cuento diferente para cada edad
- 3-4 años: ritmo pausado, repeticiones, onomatopeyas y descripciones sensoriales. La tensión se resuelve rápido y sin angustia.
- 5-6 años: fábulas, humor y metáforas cotidianas. El conflicto no se resuelve por arte de magia: el protagonista aplica una estrategia, como respirar, pedir ayuda o pensar un plan.
- 7-8 años: vocabulario más rico, una trama secundaria sencilla y los primeros dilemas. La solución nace de una decisión pensada del protagonista.
- 9-10 años: dilemas de verdad, monólogo interior y finales que hacen pensar. Sin moralejas: a esta edad, un cuento que da lecciones se pierde.
- 11-12 años: continúa el enfoque de 9-10, con más profundidad. Los criterios específicos de esta franja los estamos terminando de definir.
Cómo se hace un cuento
- Se planifica. Primero se diseña el plan: el conflicto, cómo lo resolverá el protagonista, las escenas y las palabras nuevas que aparecerán.
- Se escribe. Después se redacta siguiendo el plan, con la voz y el ritmo de la edad, y pensando en que se narrará en voz alta.
- Se revisa. Por último, una revisión comprueba que el cuento cumple el plan, que es adecuado para la edad y que respeta nuestras líneas rojas.
Quién define los criterios
Los criterios pedagógicos de cada franja, las temáticas y las líneas rojas los define el equipo pedagógico de ImagiLab, que los revisa y ajusta continuamente a partir de los cuentos generados y de las opiniones de las familias. La tecnología escribe; las personas decidimos qué debe tener un buen cuento.
Unos principios que no cambian
- El protagonista resuelve el conflicto. No llega nadie a arreglarlo por él.
- Mostrar, no sermonear. Lo que se aprende se ve en lo que pasa, no en una frase final.
- Todas las familias caben, con naturalidad.
- Sin etiquetas: las diferencias se describen como conductas, nunca con términos clínicos.