ImagiLab

Nuestra pedagogía

Cuentos que ayudan a crecer

La imaginación es el medio, no el fin. Cada cuento de ImagiLab trabaja una situación real de la vida del niño y lo hace con el lenguaje y el ritmo de su edad.

Cinco temáticas vitales

Cada cuento parte de una situación que el niño vive o puede vivir. La familia elige la temática y el cuento la trabaja sin sermones:

Rutinas y autonomía

Ir a dormir, vestirse solo, ordenar, los primeros «lo hago yo».

Miedos y emociones

La oscuridad, la rabia, la tristeza, los nervios antes de algo nuevo.

Amigos y mundo social

Hacer amigos, compartir, discutir y hacer las paces, sentirse fuera.

Cambios familiares

Un hermano nuevo, una mudanza, un cambio de colegio, una separación.

Hábitos saludables

Comer, moverse, descansar y cuidarse.

Y para que la historia enganche, la familia también elige el mundo donde pasa: el espacio, la magia, los animales, una academia de superhéroes o las aventuras de cada día.

Un cuento diferente para cada edad

Cómo se hace un cuento

  1. Se planifica. Primero se diseña el plan: el conflicto, cómo lo resolverá el protagonista, las escenas y las palabras nuevas que aparecerán.
  2. Se escribe. Después se redacta siguiendo el plan, con la voz y el ritmo de la edad, y pensando en que se narrará en voz alta.
  3. Se revisa. Por último, una revisión comprueba que el cuento cumple el plan, que es adecuado para la edad y que respeta nuestras líneas rojas.

Quién define los criterios

Los criterios pedagógicos de cada franja, las temáticas y las líneas rojas los define el equipo pedagógico de ImagiLab, que los revisa y ajusta continuamente a partir de los cuentos generados y de las opiniones de las familias. La tecnología escribe; las personas decidimos qué debe tener un buen cuento.

Unos principios que no cambian

¿Hacemos el cuento de hoy?

Alfa abierta: gratis, sin tarjeta y sin anuncios.

Entra en ImagiLab