ImagiLab

Seguridad y privacidad

La tranquilidad de tu familia, primero

Sabemos que detrás de cada cuento hay un niño. Por eso ImagiLab está pensado desde el primer día para ser un espacio seguro: guardamos lo mínimo, no hay anuncios y cada cuento se revisa antes de llegarte.

Datos mínimos

Para hacer un cuento solo hace falta un nombre o un apodo, la franja de edad y algunas aficiones.

Sin anuncios

No hay publicidad y no vendemos ni cedemos tus datos a nadie.

En la Unión Europea

La base de datos donde se guardan tus cuentos está en servidores de la UE.

Cuentos revisados

Cada cuento pasa una revisión que comprueba que es adecuado para la edad.

Quién usa ImagiLab

ImagiLab lo usan personas adultas: madres, padres, tutores o educadores. Los niños no crean cuentas ni escriben sus datos. Es el adulto quien crea el personaje y elige el cuento, y quien decide cuándo y cómo lo escuchan.

Qué datos guardamos

Nuestro consejo: un nombre de pila o un apodo y la edad son suficientes. No hace falta poner apellidos, colegio ni ningún otro dato.

Cómo los protegemos

Cuentos seguros para cada edad

Cada cuento se escribe siguiendo unos criterios pedagógicos por edad y unas líneas rojas que no se pueden cruzar:

Antes de llegar a la familia, un segundo sistema revisa cada cuento y comprueba que respeta la edad, el plan de la historia y estas líneas rojas. Aun así, como con cualquier contenido, recomendamos que una persona adulta acompañe al niño.

Tú tienes el control

Todos los detalles legales están en la política de privacidad.

¿Hacemos el cuento de hoy?

Alfa abierta: gratis, sin tarjeta y sin anuncios.

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