Investigación
La brecha del millón de palabras: qué cambia cuando leemos un cuento cada día
Un estudio de la Universidad Estatal de Ohio contó las palabras de los cuentos infantiles más prestados. La conclusión es contundente: leer cada día, aunque sea un solo cuento, suma cientos de miles de palabras antes de empezar primaria.
¿Cuántas palabras oye un niño cuando le leemos un cuento? La pregunta parece pequeña, pero la respuesta, multiplicada por todos los días hasta los cinco años, es enorme.
El estudio
En 2019, un equipo de la Universidad Estatal de Ohio liderado por la investigadora Jessica Logan publicó en la revista Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics un cálculo muy sencillo. Con la Biblioteca Metropolitana de Columbus, tomaron los cien libros infantiles más prestados, eligieron treinta al azar y contaron sus palabras. Los libros de cartón tenían una media de 140 palabras; los álbumes ilustrados, 228.
A partir de ahí calcularon cuántas palabras acumula un niño desde que nace hasta los cinco años, según cuántos cuentos le leen.
Entre los niños a los que nunca les leen y los que escuchan cinco cuentos al día hay una diferencia de unos 1,4 millones de palabras. Es lo que los autores llamaron la «brecha del millón de palabras».
Por qué importa
Los cuentos usan un vocabulario que no aparece en la conversación de cada día: palabras como centellear, susurrar o valiente salen mucho más en una historia que en una cena. Según los autores, los niños que han oído más vocabulario están más preparados para reconocer esas palabras cuando las encuentren escritas en el colegio.
La buena noticia: no hace falta llegar a cinco cuentos. Un solo cuento al día ya suma cerca de 300.000 palabras a los cinco años.
Cómo aprovecharlo en casa
- Hazlo un ritual. Mejor un cuento corto cada día que uno largo de vez en cuando.
- Busca variedad. Historias diferentes traen palabras diferentes.
- Detente en las palabras nuevas. Si sale una que no conoce, no hace falta explicarla como un diccionario: a menudo basta con repetirla con un gesto o un ejemplo.
En ImagiLab, cada cuento se escribe para la edad del niño e incluye algunas palabras nuevas que se entienden por el contexto. Porque el vocabulario también crece a la hora de ir a dormir.
- Logan, J. A. R., Justice, L. M., Yumuş, M. y Chaparro-Moreno, L. J. (2019). When children are not read to at home: The million word gap. Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics, 40(5), 383–386.
- Ohio State News (04/04/2019). A «million word gap» for children who aren't read to at home
- Reading Rockets. When children are not read to at home: The million word gap